Posted by jucasargo
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La película es la cuarta entrega de la serie Insidious , donde la
psíquica Elise Rainier (Lin Shaye) se pone en contacto con los muertos
y lucha contra los espíritus malignos.
Para quienes todavía agradecen dejarse asustar.
Lo mejor: Lin Shaye frente a su terrorífico pasado.
Lo peor: El dueto cómico de sus ayudantes no acaba de encontrar espacio coherente.
"Esta vez es personal". Esta contundente frase publicitaria en la
cabecera de los pósters de la mayoría de las secuelas que más nos
hicieron amar el cine, tanto valía para la nueva nómina de malosos
ejecutados por un cachas héroe, o para el enfrentamiento de una
aguerrida piloto espacial con alienígenas, o incluso para despertar a un
nuevo miembro de una familia de escualos hambrientos de carne humana.
"Esta vez es personal". O sea, esta vez, además de volvernos a explicar
la misma historia con los mismos personajes, vamos a haceros miembros
del clan, vamos a compartir con vosotros, los fieles fans de las
continuaciones de cualquier tipo de saga o franquicia, los miedos y
secretos más íntimos de los protagonistas y sus enemigos. "Esta vez es
personal" no aparece en el cartel de esta ¿última? entrega de 'Insidious',
una propuesta terrorífica que nos sorprendió más que gratamente en su
primer episodio al ser un honesto, funcional (¡y cómo funcionaba!) túnel
de feria con sustos. Las subsiguientes películas han ido
jugando con esta mitología para llevarnos al otro lado (como era el
subtítulo, 'El otro lado', de la continuación de la totémica
'Poltergeist') o al inicio del encantamiento, maldición o el porqué ese
demonio rojo gayer estaba tan interesado en desencadenar presencias en
casas con más ruidos que un porno setentero de John Holmes. No, "esta
vez es personal", no está en el afiche de 'Insidious: la última llave',
pero es su lema y su razón de ser. El personaje de Lin Shaye, esa médium
con zapatillas de felpa, la señorita Marple de la parapsicología, es el
eje del film porque en su pasado, en sus terrores reales (que como
todos sabemos son los que de verdad asustan, duelen, dejan cicatrices y
matan), está el origen de este personal duelo entre el Bien y el Mal.
'Insidous:
la última llave' (todo un hallazgo iconográfico el del ser con llaves
en vez de dedos, guiño a Freddy Krueger y abierto a interpretaciones
sexuales psicoanalíticas muy sabrosas) no tendrá el guion más elaborado
del mundo o del género y repite momentos espeluznantes con golpe de
efecto final que ya hemos visto. Es cierto. Sin embargo, además
de toda esa trama familiar (los hermanos de la médium), la casa de la
infancia (terrible) y los ecos del horror personal amplificados en los
sobrenaturales, la película formalmente está filmada con una elegancia
gótica apabullante (lo mismo que la última entrega de la
consanguínea franquicia de la muñeca Annabelle), llena de aciertos
visuales y de atmósfera que todo amante del género aplaudirá. Normal,
somos de la familia: "esta vez es personal".
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