Posted by jucasargo
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La acción gira alrededor de un ladrón de bancos y sus esfuerzos para huir de la justicia.
Para viajeros al final de la pesadilla urbana.
Lo mejor: La película es como una fiesta, como un climax sintético en perpetuo auge.
Lo peor: Que no se la reconozca como la obra maestra que es.
El escritor Eddie Bunker, máxima autoridad en materia de atracos a
mano armada e icono absoluto del hampa estadounidense, hubiese aplaudido
a manos llenas el encuentro de Pattinson con los hermanos Safdie que,
dicho sea de paso, debería haberse llevado la Palma de Oro de Cannes.
No en vano, este eléctrico, demencial, fosforescente (y regado
con ácido) viaje al fnal de la noche de Queens, que arranca con un
atraco calamitoso y sigue con una desesperada huída hacia adelante en
la que pasa absolutamente de todo, parece una prolongación de las
correrías de Max Dembo en los 70 ('Libertad condicional', Ulu Grosbard,
1978). Máximo realismo hasta en la desgradable violencia;
retrato humanista de la nueva marginalidad de la era Trump; conmovedora
historia de amor fraterno, y pulso aceleradísimo de la ciudad nerviosa,
con vertiginosa BSO sintética.
La muy celebrada 'Go Get
Some Rosemary' (2009), con su ritmo galopante y sus Safdie en
miniatura, ya dejaba presagiar una cumbre como esta, que incluso la
supera. Que Pattinson, enorme, se cruzara con los Safdie ha sido
providencial (aunque Benny Safdie también está genial en la piel del
hermano retardado). Menuda masterpieza: Instant Classic.
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